Comida

El maridaje perfecto entre licor y comida puede elevar la experiencia culinaria a otro nivel. Para acompañar comidas más grasosas, conviene elegir bebidas más fuertes y de alto porcentaje de alcohol. Si el plato es más ligero, un trago fresco puede ser el acompañante ideal y para el postre, los tragos dulces o a base de café pueden ser el toque final perfecto, sustituyendo o acompañando el dulce de la comida.